Me enseñaron que la vida era así. La vida es joderte cuando no puedes querer a quien quieres y quieres sin querer a quien no quieres querer. La vida es que te expliquen todo eso que un día te dicen para que no te derrumbes, pero no entenderlo hasta que estás realmente mal. La vida es esperar y que mientras esperas suceda algo que cambia todo por completo en una milésima de segundo, como una mirada o un beso. La vida es impredecible por muy predecible que la veas, siempre te sorprende de la manera más humilde o más dolorosa. La vida es ponerte moreno y disfrutar en verano y volverte pálido y trabajar en invierno. La vida es lo que recibes sin dar nada a cambio, es que un día te despiertes y digas que porque nadie te ha despertado en todo ese tiempo... y es que siempre te parece que podrías haber disfrutado más de lo que has disfrutado. La vida es vivir y siempre podrás elegir cómo, pero nunca podrás elegir como acabará.
02 noviembre, 2010
te recuerdo...
:dear44.
21 octubre, 2010
es otra de las mil millones de cosas que me recuerdan a ti...
Pero a donde quiero llegar no es ahí, a donde quiero llegar es a lo que me inspira, a lo que me recuerda. Y sí, podidamente no puedo negarlo, nunca he podido, tengo que enfrentarme a ello, y debo decirte que sí, es otra de las mil millones de cosas que me recuerdan a ti.
También recuerdo el día que te lo conté, te conté que era preciosa, no me equivocaba… siempre que no decidiera compararla contigo, siempre se te dio bien impresionarme, nada que compare contigo, podrá hacerte justicia nunca. Y espero que lo recuerdes siempre.
Siempre fuiste capaz de dejar huella, y la has dejado en tantos sitios, que perdí la pista. Ya no puedo llegar hasta ti, ya no soy capaz de seguirte.
18 octubre, 2010
allí te espero
17 octubre, 2010
eras tú, sin duda
12 octubre, 2010
amor
10 octubre, 2010
i al cuadrardo
Tus ojos se cruzaron con los míos una milésima de segundo y fue lo suficiente para sentir algo, inexplicable… nervios, tensión, felicidad, alegría, esmero, dedicación, palabras que con el tiempo irían retomando un sentido. No lo puedo explicar pero es una sensación agradable, es un motivo para levantarse con más ganas, con ganas de un hoy y un mañana y un pasado, con ganas de verte, con ganas de convertirme en algo más que un motivo para ti, en algo más que un atardecer juntos, aún más… algo imposible y diferente.
08 octubre, 2010
for you
07 octubre, 2010
cómo y porqué sigues sonriendo
03 octubre, 2010
no, no volveré
touché et déprimé
02 octubre, 2010
¿?
tú
28 septiembre, 2010
como siempre, como nunca
Y era luna llena el día que reapareciste en mis sueños. No pediste si quiera permiso, apareciste como si nunca te hubieras ido. Apareciste de noche, cuando aún no podía ver tu rostro y te fuiste tan pronto como el sol atravesó las rejas de mis persianas. Lo peor es que seguías tan perfecto como siempre, aún a oscuras, tus ojos reflejaban la perfección que siempre me reflejaron, tus labios, mi tentación, mi necesidad, mis ganas de perderme en ellos, seguían ahí... volviéndome loca como siempre, como nunca… lo peor no es eso, si no la promesa que me hiciste: “esto no es un sueño”, pero otra vez, como siempre, volviste a fallarme…
27 septiembre, 2010
nada que te impida quererle...
Lo que más duele es cuando llegas a pensar que no hay nadie que pueda ocupar su lugar y que llegue a ser mejor que él, que se porte mejor contigo o que te haga sentir algo más grande de lo que te hace sentir ahora, que no imaginas su vida al lado de otro que no sea él… que todo te parece absurdo, excepto su manera de mirarte, y que todo lo que te dice, todo, es mágico, hasta cuando se equivoca. Lo peor es cuando no ves a nadie en el horizonte más que a él y lo apartas, pero te vuelves a encontrar con su cara, con su facilidad de convencerte de que es perfecto, repetidas veces. Y no ves a nadie más que a él, a sus errores y sus aciertos, sus defectos y sus virtudes, sus risas y sus llantos, sus preocupaciones y sus alegrías y intentas formar parte de él, pero no, él nunca va a formar parte de ti. Y parece que la puerta que debes abrir para seguir avanzando permanecerá siempre cerrada… todo esto hasta que aparece alguien que desde un principio te abre los ojos, que cuando te dejas caer, está atrás y impide tu caída a unos milímetros del suelo, pero es igual, porque la impidió y entonces ya no hay nada que te impida quererle.