Me enseñaron que la vida era así. La vida es joderte cuando no puedes querer a quien quieres y quieres sin querer a quien no quieres querer. La vida es que te expliquen todo eso que un día te dicen para que no te derrumbes, pero no entenderlo hasta que estás realmente mal. La vida es esperar y que mientras esperas suceda algo que cambia todo por completo en una milésima de segundo, como una mirada o un beso. La vida es impredecible por muy predecible que la veas, siempre te sorprende de la manera más humilde o más dolorosa. La vida es ponerte moreno y disfrutar en verano y volverte pálido y trabajar en invierno. La vida es lo que recibes sin dar nada a cambio, es que un día te despiertes y digas que porque nadie te ha despertado en todo ese tiempo... y es que siempre te parece que podrías haber disfrutado más de lo que has disfrutado. La vida es vivir y siempre podrás elegir cómo, pero nunca podrás elegir como acabará.

02 noviembre, 2010

te recuerdo...


Por recordarte, podría recordarte la hora a la que solías llamarme, también las
que solíamos hablar mediante el ordenador, la hora a la que salías del instituto, también a la que comías. Recordarte que después de cada conversación solía haber un beso, o un te quiero, nunca muy exagerado, para que la magia no se escapara enseguida.
Recordarte la ropa que llevabas tú el día que te conocí... y también la que llevaba yo, recordarte hasta la música que sonaba en nuestro primer beso. Mencionarte las cosas que te gustaban y las que no lo hacían, es más, las que odiabas. Donde solías pasar tus tardes, tu verano, tus vacaciones, tu vida en general...
Recordar también, la última vez que tevi, fumando en tu valcón, nunca me olvidaré de ese día. Decidí no acercarme, tomar precauciones para no pasarlo mal, pero acabar pasándolo de todas formas... Y recordar una y otra vez a ti, guiñándome el ojo... y yo desquiciada perdida porque “el niño del sombrero negro” estaba fijándose en mí. Te recuerdo la primera vez que te vi, tu entrando por la puerta del hotel, impresionantemente perfecto. Ahora te recuerdo la primera vez que me viste tú a mí, dándole patadas a una máquina, porque mi juguetito se había quedado atrancado, sí, ridículo.
Recordarte el primer día que hablamos por telefono, y la primera vez que tras mucho tiempo dándole vueltas, te dije te quiero y la última vez que tú, decidiste no hacerlo.
No todos fueron buenos momentos, pero aún así, no me arrepiento. Recuerdo las tardes enteras sin darme concentrado. La cantidad de iniciales sobre las esquinas de las últimas páginas de mis libretas, incluso en la muñeca, o en los calendarios. Recuerdo los kilómetros que debí de recorrer mientras hablábamos por teléfono, dándole vueltas a la habitación.
Pocas cosas malas podría recordarte ahora... quizás entre esas pocas, se encuentre el motivo del porqué acabó todo. Digamos que no fue demasiado agradable, tampoco lo fueron los días en los que te echaba de menos. No, para nada, me atrevo a decir que fueron de los peores. Te recuerdo, que cada uno de los días que miraba tu foto, me preguntaba “¿y dónde estará ahora? ¿se acordará el tanto de mí, como yo me acuerdo de él?”... pero es que ahora se está haciendo tarde, a cada segundo que pasa. Y ni tu, ni yo, ni nadie, está ahí para ayudarme a remediarlo.

Y por último, recordarte mi mala memoria, y que pese a eso, recuerdo cada palabra de cada conversación que mantuvimos, recuerdo tu letra, tu voz, tu mirada, tu facilidad de convencerme, de apreciarme, esa forma que tenías de andar, y la forma de decir las cosas... sí, admito que era perfecta, sé que todo esto me aportaba una seguridad infinita, que hace tiempo desapareció... te la llevaste contigo, no volviste y no he vuelto a saber de ella.

:dear44.


Que sepas que si ahora llegases aquí, después de tanto tiempo y me dijeras que te arrepientes de todo, que ya no sabes lo que hacer, que solo sabes que me quieres, que pasarías la vida a mi lado, viendo cada día como me despierto y como me desperezo... viendo mi mal humor de las mañanas en las que me despierto con el pie izquierdo, que son bastantes, el hambre que tengo al mediodía y lo que doy por un dulce a media mañana. Que darías lo que fuera porque mi futuro, fuera el mismo que el tuyo, que aunque creamos que no, está frente a nosotros, ofreciéndonos una vida perfecta, que solo depende de nosotros, queramos o no.
Y yo no podría negarme... porque las veces que me he imaginado eso, no entran dentro de los numeros naturales. No, eso va mucho más allá de la existencia. Pero tú... ¿realmente sabes la de veces que se ha pasado por la cabeza una vida a tu lado? Creo que no eres consciente, pero sí... demasiadas, muchas más que las que debería.
Mi sueño eres tú, y nos imagino, yendo juntos en el coche, después de un día de vacaciones, vacaciones en la playa, en la montaña, vacaciones ocupados, tratando de organizar nuestras tardes simplemente para verte antes de que estés lo suficientemente cansado como para caer rendido en la cama y de aquella, acariciarte el pelo y decirte “duérmete, miamor, que voy a estar aquí hoy, mañana y siempre” y tu arrinconar tu cabeza contra mi cadera y dormirte ahí. Y ver como tu respiración va cambiando cuando tus etapas del sueño van acelerándose... y pensar con que sueñas, en que piensa esa perfecta cabecita... y intentar soñar, contigo, incluso ser capaz de estar contigo de aquella, adentrándome en tus sueños. Lo intento, pero cuando me despierto te veo observándome, como hacía yo mientras que tú dormías... y darme cuenta de que eso es mucho mejor que un sueño. Pero que no va a pasar, tú nunca vas a volver aquí a pedirme eso. Porque tu vida es ahora.. y mientras que yo no puedo desaprobecharla de la manera más tonta, esperándote, tú estás ahí, jugándote un todo por nada... sin darte cuenta de que soy yo quien sería capaz de darte todo, a cambio de nada

21 octubre, 2010

es otra de las mil millones de cosas que me recuerdan a ti...

Me asusta lo mucho que puedo llegar a adorar un paisaje. Desde mi calle se ve la ría, la ría de Ferrol, debo de admitir que siempre logró impresionarme… y no puedo evitar quedarme mirándola cada vez que paso por la segunda curva después de haber tomado la calle… me renueva por dentro.
Pero a donde quiero llegar no es ahí, a donde quiero llegar es a lo que me inspira, a lo que me recuerda. Y sí, podidamente no puedo negarlo, nunca he podido, tengo que enfrentarme a ello, y debo decirte que sí, es otra de las mil millones de cosas que me recuerdan a ti.
También recuerdo el día que te lo conté, te conté que era preciosa, no me equivocaba… siempre que no decidiera compararla contigo, siempre se te dio bien impresionarme, nada que compare contigo, podrá hacerte justicia nunca. Y espero que lo recuerdes siempre.

Siempre fuiste capaz de dejar huella, y la has dejado en tantos sitios, que perdí la pista. Ya no puedo llegar hasta ti, ya no soy capaz de seguirte.

18 octubre, 2010

allí te espero


Más allá de lo que tú alma pueda sentir, más allá de lo que tus ojos puedan ver, más allá de las nubes, el cielo, el sol, las estrellas… allí te espero, sé que no me decepcionarás, lo llevo, llevo tu corazón.

17 octubre, 2010

eras tú, sin duda


Y tu sonrisa y la mía se cruzaron como en cualquier película de amor, y se dijeron algo al oído. Nada que no escuchara ya, pero sin embargo un escalofrío recorrió mi cuerpo. Eras tú, sin duda venías a buscarme… pero tuve que despertarme…

12 octubre, 2010

amor


Amor, bonita palabra para las personas que lo sienten. Bonito sentimiento, que por mucho que te destruya, por mucho que te haga daño, por muchas lágrimas que derroches, por muchos momentos sola, con tu almohada mojada y un pañuelo en la mano, te hace feliz por muy poco que te de y por mucho que te quite.
El sentimiento más único y poderoso que un ser humano puede sentir. De la única manera en la que aún estando solo te sientes acompañado, porque cada momento, cada canción, cada película o cada acontecimiento te recuerda a la persona amada de tal modo, que puedes ver sus ojos y perderte en ellos de una manera profunda y perfecta. Perfecta como esa persona, perfecta por todo lo que te hace sentir, por como te mira y por como respira en tu oreja de esa manera tan especial, por como es capaz de hacerte creer diferente y única con unas palabras, un beso o una tarde sentados bajo al amanecer, o quizás en la playa, en el campo, o en la montaña pero da igual donde sea… porque cada lugar se hace perfecto si estas con esa persona que ayuda a que los latidos de tu corazón se aceleren tanto como un coche de F1 en la salida de una carrera.

10 octubre, 2010

i al cuadrardo


Tus ojos se cruzaron con los míos una milésima de segundo y fue lo suficiente para sentir algo, inexplicable… nervios, tensión, felicidad, alegría, esmero, dedicación, palabras que con el tiempo irían retomando un sentido. No lo puedo explicar pero es una sensación agradable, es un motivo para levantarse con más ganas, con ganas de un hoy y un mañana y un pasado, con ganas de verte, con ganas de convertirme en algo más que un motivo para ti, en algo más que un atardecer juntos, aún más… algo imposible y diferente.

08 octubre, 2010

for you

14 de septiembre, martes, otro día más, pesado y solitario como el anterior. Una tarde repleta de recuerdos, de estos que invaden tu mente en cosa de segundos. Todo aquello lo que había vivido anteriormente, estaba guardado en una caja en la parte trasera del armario, ya no quedaba ni rastro de cada uno de los momentos felices, tardes repletas de momentos fugaces, que se escapan como estrellas, que propiamente, ya ni si quiera están aquí. En mi maleta no había lugar para mis grandes amigas, fue realmente lo peor de haberme ido, las echo tanto de menos. La risa de cada una de ellas inundan ahora mismo mi cerebro en un mar de lágrimas, sí, lágrimas que tras atravesar mis pomulos, llegan a mis labios y deciden caer al vacio, mojando la almohada. Hoy, como otros muchos días, quiero dar un paso atrás... sé que esté donde esté, puedo mirar las estrellas y pensar que cada una de ellas, representa cada una de las personas he tenido que dejar atrás con la distancia, y con cada kilometro, que se hace más pesado cada día que pasa. Ahora muchas opciones merodean mi cabeza con aires de convicción, no sé que está pasando, no sé que debo de hacer, ni si quiera sé si debo de hacer algo... pero quizás pensar esto sea un comienzo...

07 octubre, 2010

cómo y porqué sigues sonriendo

Y tragos amargos tendrás muchos, muchísimos y de esos nadie disfruta, estate preparado porque está claro que van a venir, no se sabe si dentro de unos minutos, si hoy o si mañana, pero está seguro de que llegarán, pero lo más importante es saber afrontarlos. Es saber poner una sonrisa donde podría de haber una lágrima, lo más importante es saber llevar la tormenta y ser capaz de bailar bajo ella, de disfrutar de los peores días, aprender y saber que hasta con ellos te llevas algo bueno, tienes que hacer que se pregunten cómo y porqué sigues sonriendo.

03 octubre, 2010

no, no volveré


Estoy harta de que cuando cuento nuestra historia me acuerdo de cada una de las cosas que me gustaron de ti, que no fueron pocas. Pero no, no volveré a caer ahora que me he levantado.

touché et déprimé

Todo va bien, perfecto, pero llega una tormenta y nos alejamos del puerto, y conseguimos ir a la deriba, avanzando poco a poco, hasta que te das cuenta de que el barco se está hundiendo, pero no es que se estuviera hundiendo por la tormenta, si no porque ya tenía un gran agujero que nunca fueramos capaces te tapar, pero nos arriesgamos y nos fuimos a navegar sin cuidado de nada. ¿Y ahora que mierdas hago?

02 octubre, 2010

¿?


Te quiero feliz y sonriente, como siempre lo has estado. Te quiero cuando estás enfadado y me miras con el rabillo del ojo. Te quiero cuando tienes hambre y después dejas toda la comida en el plato. Te quiero a ti y quiero a mi lado todas y cada una de tus sonrisas, porque solo así consigo ser feliz.


Me paso los días esperando un mañana alentador sin darme cuenta de que el mañana de ayer fue hoy. Sigo sin saber como salir de esta habitación en la que solo estamos tú y yo frente a frente,  pero parece ser que cerraron la puerta con pestillo y tú te quedaste con la única llave y te fuiste y ahora solo quedamos yo y tu recuerdo. Solo me queda tu recuerdo, aquella canción, incluso un par de fotos, pero nada comparado con lo que eras tú.

28 septiembre, 2010

como siempre, como nunca


Y era luna llena el día que reapareciste en mis sueños. No pediste si quiera permiso, apareciste como si nunca te hubieras ido. Apareciste de noche, cuando aún no podía ver tu rostro y te fuiste tan pronto como el sol atravesó las rejas de mis persianas. Lo peor es que seguías tan perfecto como siempre, aún a oscuras, tus ojos reflejaban la perfección que siempre me reflejaron, tus labios, mi tentación, mi necesidad, mis ganas de perderme en ellos, seguían ahí... volviéndome loca como siempre, como nunca… lo peor no es eso, si no la promesa que me hiciste: “esto no es un sueño”, pero otra vez, como siempre, volviste a fallarme…

27 septiembre, 2010

nada que te impida quererle...


Lo que más duele es cuando llegas a pensar que no hay nadie que pueda ocupar su lugar y que llegue a ser mejor que él, que se porte mejor contigo o que te haga sentir algo más grande de lo que te hace sentir ahora, que no imaginas su vida al lado de otro que no sea él… que todo te parece absurdo, excepto su manera de mirarte, y que todo lo que te dice, todo, es mágico, hasta cuando se equivoca. Lo peor es cuando no ves a nadie en el horizonte más que a él y lo apartas, pero te vuelves a encontrar con su cara, con su facilidad de convencerte de que es perfecto, repetidas veces. Y no ves a nadie más que a él, a sus errores y sus aciertos, sus defectos y sus virtudes, sus risas y sus llantos, sus preocupaciones y sus alegrías y intentas formar parte de él, pero no, él nunca va a formar parte de ti. Y parece que la puerta que debes abrir para seguir avanzando permanecerá siempre cerrada… todo esto hasta que aparece alguien que desde un principio te abre los ojos, que cuando te dejas caer, está atrás y impide tu caída a unos milímetros del suelo, pero es igual, porque la impidió y entonces ya no hay nada que te impida quererle.

cogida de tu mano, apretándola fuerte

Y me agarras de mis muñecas, dulces, frágiles, notas como los látidos de mi corazón van aumentando y realentizando cada segundo y notas como mis mejillas se enrojecen y toman un color más rosado del habitual y mi cara cambia su expresión, se relaja... se deja llevar por el sonido que hacen mis sentimientos, que están aflorando y crecen como si no hubiese un mañana, como si hoy se acabara todo y quisiera que se acabara a tu lado, cogida de tu mano, apretándola fuerte, como solía hacer.